Descripción
Arnés Iniesta ¿Quién dijo que un arnés tenía que ser aburrido? Este no. El Arnés Iniesta es psicodélico, llamativo y está diseñado para jugar sin seguir las putas reglas. Un arnés lésbico pensado para dildo, pegging, fetish y para cualquiera que quiera experimentar con posiciones poco convencionales.
¿En la cintura? Claro.
¿En la rodilla? También.
¿En el codo? Por supuesto.
¿En el pecho? Pues venga.
Aquí el límite lo pones tú, no el manual de instrucciones. Está fabricado en Europa y diseñado para resultar cómodo y resistente. Se ajusta en la cintura mediante velcro y cuenta con dos correas elásticas en la parte trasera, suaves y ajustables mediante hebillas para adaptar la sujeción a tu cuerpo.
Y ojo, porque este arnés viene con más extras que un coche de alta gama.
Dispone de dos gomas elásticas laterales situadas a la altura de la cadera, una a cada lado, para llevar cómodamente un bote de lubricante, aceite, el mando de un juguete o lo que quieras tener a mano. Seas diestra o zurda, tienes tu hueco.
Y luego está el pequeño secreto.
En la parte interior, detrás de la zona donde se coloca el dildo, incorpora un bolsillo secreto pensado para introducir una bala vibradora y añadir estimulación extra mientras juegas. Porque ya que nos ponemos, nos ponemos bien.
El dildo se sujeta mediante dos anillas flexibles interiores, de 4 y 5 cm, que permiten utilizar dildos con base de hasta 5 cm de diámetro. Así tienes un agarre firme sin convertir el asunto en una operación de ingeniería.
Disponible en dos tallas:
- S/M: para tallas 34 a 46.
- L/XL: para cuerpos que necesitan un poco más de espacio.
El cinturón y las correas traseras se ajustan de manera independiente para que puedas encontrar tu propia medida y jugar con comodidad.
Además, es compatible con los dildos de la gama Mythologic y, por supuesto, queda de puta madre combinado con:
Y para limpiarlo, fácil: agua y jabón. Sin rituales satánicos ni laboratorio químico.
Arnés Iniesta.
Psicodélico, versátil y preparado para jugar donde te salga del coño.
Porque si el sexo tuviera posiciones oficiales, este arnés ya habría inventado unas cuantas nuevas.





