Cómo dar el mejor masaje erótico
la guía punk para derretir de placer con tus manos
por Lola Dacosta
sex coach
La vida es muy corta como para dejar que el estrés gane la batalla, y demasiado efímera como para negarte a un buen masaje… y a darlo de verdad. ¿Quieres aprender a dar el mejor masaje erótico? ¿Ser pro en esto de derretir cuerpos con tus manos? Bien. Si estás aquí para foll*r sin más… puerta. No vas a entender la energía de esto. De nada por venir.
Pero si estás aquí para la conexión real, el goce profundo y el arte de jugar con el deseo, ponte cómodo. Hoy aprenderás a masajear, comunicar, respirar y encender al máximo.
El masaje erótico no es preliminar del sexo.
Es placer puro, con o sin clímax.
Es hablar sin palabras.
Es crear un mundo donde solo existen dos cuerpos y un ritmo.
primera lección: El masaje erótico empieza por la comunicación
Te imagino: cama preparada, luz baja, musicón.
La gran duda: “¿por arriba o por abajo?”
JA. Por ninguno.
Aquí se empieza por hablar sin hablar.
El masaje es comunicación no verbal. Tú das. Tu pareja recibe.
Y después se invierten los roles. Paciencia: ser pasiv@ también es placer.
Regla punk #1: Si no hay conexión, no hay masaje erótico… hay prisa.
Para crear conexión, no basta con tocar. Hay que mirar, respirar y escuchar el cuerpo.
Crea un nido tántrico: el escenario del placer
No necesitas una camilla. Solo crear el lugar perfecto para rendirse al cuerpo.
Cómo montar tu nido tántrico (paso a paso)
Usa el suelo.
Quita alfombras.
Pon un plástico protector (como los que usan los pintores).
Encima: una manta de pintor. Absorbe el aceite sin dañar nada.
Añade toallas y mantas encima. Suave, calentito.
Rodea el espacio con cojines: confort = entregarse sin miedo.
Pon velas (luz cálida, sombras sugerentes).
Cuando tu pareja llegue y vea ese espacio… la mente ya habrá viajado.
Regla punk #2: El erotismo empieza antes de tocar.
Segunda lección: Dar y recibir
Esto va así:
Uno pregunta y da
El otro contesta y recibe
Y más tarde se cambian.
Pero no se tocan a la vez.
Ser egoísta del placer del otro es parte del juego.
Si tu mente dice “uf, qué pereza, yo quiero ir al grano…”
STOP. Sal por donde has entrado 😘
Aquí se disfruta del camino lento.
El aceite mágico de Lola Dacosta : tu arma secreta
Antes de empezar, crea tu aceite de masaje erótico. Esta es la receta de Lola Dacosta:
Ingredientes
500 ml aceite de girasol
500 ml aceite de argán
Vela afrodisíaca de pomelo, palmarosa y petitgrain (la derretirás)
Botella de plástico de 1,5 L (limpia)
Recipiente para mezclar
Cubo con agua caliente (NO el del fregar, por favor)
Preparación
Llena el recipiente con 500 ml de girasol + 500 ml de argán
(Si no hay medidor, hazlo a ojo, como una diva libre ✨)Derrite un poco de la vela afrodisíaca en microondas (porque viene en cristal)
Mézclalo todo suavemente
Echa la mezcla en la botella
Pon la botella dentro del cubo con agua caliente para mantener el aceite tibio
Aceite caliente = piel feliz = receptor entregado
Regla punk #3: Lo caliente despierta el fuego.
éxito en tu masaje con...
La postura Yab-Yum: donde nace la conexión
Aparte de desnudarte, tienes una obligación importantísima: CREAR COMUNICACIÓN Y CONEXIÓN, y la mejor forma es la postura Yab-yum.
Antes del masaje, crea el vínculo:
Siéntense en el nido frente a frente
Trencen sus piernas
Tómense de las manos
Mirada fija
Respiren juntos:
Inhala a la vez → Exhala a la vez (3 veces)
Ya están sincronizados.
Ahora sí, formula las preguntas mágicas:
Hoy estoy disponible para ti
¿Por dónde quieres que empiece el masaje?
¿Qué quieres que te haga?
¿Dónde quieres que te toque?
La mente entra al juego.
El cuerpo se prepara para recibir placer.
Cómo iniciar el masaje erótico
Miras a tu pareja en silencio. No hace falta decir nada, porque ya hay un acuerdo tácito: ahora manda el cuerpo. Te inclinas hacia ella con calma, recoges la botella de aceite caliente y la sostienes unos segundos entre tus manos, como si estuvieras cargándola de intención. Ella te observa, sus hombros relajados, la respiración cada vez un poco más lenta, como si ya estuviera empezando a entregarse antes de que la toques.
Acercas la botella a su piel y la giras con suavidad. El aceite empieza a deslizarse desde la curva de sus hombros, tibio y lento, dibujando un camino brillante sobre su espalda. La primera sensación la sorprende un poco, la segunda la ablanda, y la tercera la invita a dejarse llevar. El líquido se expande como un mapa secreto, y tú lo sigues con tus manos: las apoyas con firmeza y al mismo tiempo con cuidado, como si estuvieras despertando cada célula bajo tus dedos.
Ese gesto —uno tan simple— hace mucho más de lo que parece. En cuanto tus manos se hunden en su piel, el cuerpo y la mente empiezan a reconectarse. Las preocupaciones se evaporan. El ruido del mundo se queda fuera de esa habitación. Tu pareja deja de pensar y empieza a sentir. Tú tomas el control del ritmo, del contacto, del placer… pero lo haces con suavidad, guiando, no imponiendo.
Tus manos se vuelven cálidas y vivas; se deslizan acompañadas por tu respiración, que se sincroniza sin esfuerzo con la suya. Esa coordinación invisible es la que crea el verdadero erotismo: no sólo tocas su cuerpo, sino que tocas su atención, su energía, su deseo. No hay prisa, no hay destino marcado. Sólo piel que responde y piel que pregunta.
En ese instante exacto —cuando tus dedos encuentran el aceite y el cuerpo lo recibe— es cuando el masaje erótico nace de verdad. Nace de tu presencia. Nace de tu decisión de hacer sentir.
Conclusión: el placer es comunicación
Dar el mejor masaje erótico no es técnica médica ni pose de revista.
Es actitud, escucha, rebeldía sensual.
Es crear un espacio donde dos cuerpos hablan
sin palabras y el tiempo deja de existir.
Así que ahora…
dale a tu pareja el masaje que se merece.
Y que tiemble hasta el alma.










2 Comments
Buen material educativo y profesional, gracias por compartirlo 😍
GRACIAS! me hace feliz que te guste lo que escribo. Un abrazo